La tormenta.
Todo ha acabado. A cada gota va sumando y rodeando mis zapatos va atrapando cada paso en un gran charco. No es fácil escapar de aquel reflejo, ni recordarlo como algo pasajero. Tan veloz que al regresar al mismo instante e intentar recordar con detalle donde estaba cada pedazo de nube, el sol había dejado desierto el asfalto.
Y volverá a caer la lluvia de nuevo, y tocará mojarse.
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Me encanta esta foto !!! El efecto espejo del agua acumulada en el suelo le da una aureola de magia y un cierto misterio hacia la imagen reflejada que queda a disposición de la imaginación de su observador el acabar de componer el personaje portador del paraguas.
El contraste entre lo real y lo reflejado le da fuerza y a su vez expresa delicadeza en cuanto lo volátil y circunstancial de su reflejo. Una visión romántica y tremendamente tierna del efecto de las inclemencias de la naturaleza dándole la vuelta y exaltando la extrema belleza de sus efectos posteriores que se nos muestran en esta magnifica composición. Sencillamente genial !!!